Lo que usted debe saber

¿Cómo se trata el edema macular?

El edema macular se trata con cirugía láser. Este procedimiento se llama tratamiento focal con láser. Su oculista le hace varios centenares de quemaduras pequeñitas con láser en la parte de la retina que gotea alrededor de la mácula. Estas quemaduras retrasan el goteo del líquido y reducen la cantidad del líquido en la retina. La cirugía generalmente se realiza en una sola sesión, pero a veces se requiere tratamiento adicional. Un paciente puede necesitar la cirugía focal con láser más de una vez para controlar el líquido que gotea.

Si usted tiene edema macular en ambos ojos y requiere cirugía láser, generalmente le tratarán un ojo a la vez, usualmente con una diferencia de varias semanas entre las dos cirugías.

El tratamiento focal con láser estabiliza la visión. De hecho, el tratamiento focal con láser reduce el riesgo de una pérdida de visión en un 50 por ciento. En pocos casos, si la visión se ha perdido, se puede mejorar. Si usted tiene alguna pérdida de visión, visite a su oculista.

La retina antes del tratamiento focal con láser.
La retina antes del tratamiento focal con láser.

La retina inmediatamente despus del tratamiento focal con láser
La retina inmediatamente después del tratamiento focal con láser.

¿Cómo se trata la retinopatía diabética?

Durante las tres primeras etapas de la retinopatía diabética no se necesita un tratamiento, a menos que tenga edema macular. Para prevenir el progreso de la retinopatía diabética, las personas con diabetes deben controlar los niveles de azúcar en la sangre, la presión arterial y el colesterol.

La retinopatía proliferativa se trata con cirugía láser. Este procedimiento se llama fotocoagulación retiniana. Este tratamiento ayuda a reducir los vasos sanguíneos anormales. Su oculista le hará entre mil y dos mil quemaduras con láser en las áreas de la retina lejos de la mácula, haciendo que se achiquen los vasos sanguíneos anormales. Debido a que es necesario realizar muchas quemaduras con láser, usualmente se necesitan dos sesiones o más para completar el tratamiento. Aunque usted puede notar que ha perdido alguna de su visión lateral, la fotocoagulación retiniana puede preservarle el resto de su visión. Este tratamiento puede reducirle un poco su visión de color y su visión de noche.

El tratamiento de fotocoagulación retiniana funciona mejor antes de que los nuevos y frágiles vasos sanguíneos empiecen a sangrar. Por eso es muy importante hacerse regularmente un examen completo de la vista con dilatación de las pupilas. Aún cuando usted ya haya empezado a sangrar, es posible que todavía se pueda hacer el tratamiento de fotocoagulación retiniana, dependiendo en la cantidad de la hemorragia.

Si la hemorragia es severa, usted puede necesitar un procedimiento quirúrgico llamado vitrectomía. Durante una vitrectomía, se quita la sangre del centro de su ojo.

Imagen de la retina inmediatamente después del tratamiento focal con láser.
Imagen de la retina inmediatamente
después del tratamiento focal con láser.

¿Qué ocurre durante un tratamiento de cirugía láser?

Tanto el tratamiento focal como el de fotocoagulación retiniana se hacen en una clínica para los ojos o en la oficina de su oculista. Antes de la cirugía, su oculista le aplicará unas gotas en los ojos para dilatar las pupilas y adormecer sus ojos. También es posible que le adormezcan el área detrás de su ojo para evitarle molestias.

La luz en la oficina será mínima. Mientras que usted esté sentado de frente de la máquina de láser, su oculista sostendrá un lente especial delante de su ojo. Durante este procedimiento, usted podrá ver destellos de luz. Estos destellos eventualmente pueden crear una sensación de ardor que puede ser incómoda.

Usted va a necesitar que alguien lo lleve a su casa después de la cirugía. Ya que su pupila se mantendrá dilatada por unas horas, usted debería llevar un par de anteojos para el sol.

Durante el resto del día, su visión probablemente estará un poco borrosa. Si le duele el ojo su oculista le puede sugerir un tratamiento.