La miopía

¿Qué es la miopía?

La miopía es un tipo de error de refracción común en que los objetos cercanos se ven con claridad pero los objetos lejanos se ven borrosos.

Myopia
La córnea y el cristalino desvían (refractan) los rayos de luz que vienen entrando para que se enfoquen con precisión sobre la retina en la parte posterior del ojo.

¿Cómo se desarrolla la miopía?

La miopía ocurre en ojos que enfocan las imágenes delante de la retina en lugar de hacerlo sobre la retina. Esto puede resultar en una visión borrosa. Ocurre cuando el globo ocular es demasiado largo y evita que la luz que viene entrando se enfoque directamente sobre la retina. También puede ocurrir cuando la córnea o el cristalino tienen forma anormal.

¿Quién corre el riesgo de tener la miopía?

La miopía puede afectar tanto a los niños como a los adultos. Afecta alrededor del 25 por ciento de las personas en los Estados Unidos. La miopía se diagnostica con frecuencia en niños entre 8 y 12 años de edad. Puede empeorar durante la adolescencia. Puede que pocos cambios ocurran entre los 20 y los 40 años de edad, pero a veces la miopía puede empeorar con la edad. Las personas cuyos padres tienen la miopía pueden tener más probabilidades de sufrir dicha condición.

¿Cuáles son los signos y síntomas de la miopía?

Algunos de los signos y síntomas de la miopía incluyen:

  • Dolores de cabeza
  • Fatiga visual
  • Entrecerrar los ojos para ver
  • Dificultad para ver objetos lejanos, como señales en la autopista

¿Cómo se diagnostica la miopía?

Un oculista puede diagnosticar la miopía y otros errores de refracción durante un examen completo de los ojos con las pupilas dilatadas. Muchas veces, las personas con esta condición van a su oculista con quejas de incomodidad visual o visión borrosa.

¿Cómo se corrige la miopía?

La miopía se puede corregir con anteojos, lentes de contacto o cirugía.

Los anteojos la forma más simple y segura de corregir la miopía. Su oculista puede recetarle lentes para corregir el problema y mejorar al máximo su visión.

Los lentes de contacto funcionan al convertirse en la primera superficie de refracción para los rayos de luz que entran al ojo. Esto resulta en una refracción o un enfoque más preciso. En muchos casos, los lentes de contacto brindan una visión más clara, un campo de visión más amplio y mayor comodidad. Son una opción segura y eficaz si se ajustan y se usan de manera correcta. Sin embargo, los lentes de contacto no son la mejor opción para todas las personas.

Si sufre ciertas condiciones de los ojos, es posible que no pueda usar lentes de contacto. Hable sobre esto con su oculista.

La cirugía refractiva tiene el propósito de cambiar de manera permanente la forma de la córnea para mejorar la visión refractiva. La cirugía puede disminuir o eliminar la necesidad de usar anteojos y lentes de contacto. Existen muchos tipos de cirugías refractivas. Se debe discutir las opciones de cirugías con un oculista.